miércoles, 6 de octubre de 2021

Resumen de la implementación de una metodología Ágil

 

Implementación de una metodología Ágil

Implantar las metodologías ágiles (Scrum, Kanban) o alguna de sus variedades) es un reto al que se enfrentan organizaciones, oficinas de proyectos y gestores de todo tipo. Las ventajas de este tipo de metodologías son muy evidentes para una gran cantidad de proyectos, pero implantar estas metodologías no es una tarea sencilla. Existen miedos, rechazos, barreras que han complicado implantar esta forma de trabajar en las organizaciones

1. Empieza con el proyecto adecuado

Realmente es posible aplicar las metodologías ágiles a prácticamente cualquier tipo de proyecto, pero lo cierto es que para una implantación exitosa de este tipo de metodologías es importante seleccionar los primeros proyectos en los que se aplican a fin de obtener los máximos beneficios en el menor tiempo posible.

2. Ten claro el papel del equipo

Hay una inversión muy significativa del papel del equipo entre los proyectos clásicos o predictivos y los proyectos ágiles. La figura clave ya es la de Jefe de Proyecto como figura que controla todos los elementos del proyecto, ahora el equipo tiene un papel mucho más relevante y la figura del jefe de proyecto pasa a ser un facilitador de la metodología. Es importante tener claro el papel del equipo para tener una correcta implantación

3. La estimación del esfuerzo sigue siendo clave

En la implantación de las metodologías ágiles uno de los problemas más habituales es considerar que ya no es necesario realizar estimaciones. Aunque ya no sea necesario realizar una estimación de todo el proyecto y nos podamos centrar en las tareas del próximo sprint o las que tienen mayor prioridad en el product backlog, es importante que estimemos de forma realista los esfuerzos de las tareas y estas sean razonablemente equivalentes o, al menos, sea evidente las diferencias de tamaño entre ellas.

4. Conoce y controla las restricciones

Las metodologías ágiles tienen restricciones y deben ser tenidas en cuentas. Hay un alcance, plazo, un coste y una calidad que cumplir. Es cierto que se puede producir una inversión de prioridades y que el alcance sea más negociable, pero las restricciones de plazo, coste y calidad siguen ahí y deben ser gestionadas.

5. Gestiona la tensión

Aunque parezca una cierta contradicción, las metodologías ágiles se parece más a una carrera de fondo que a un sprint. Hay organizaciones que plantean estas metodologías como una forma de ir más deprisa, de sacar más trabajo en menos tiempo, aprovechando que los equipos están más involucrados. Esto es cierto, pero si queremos que la implantación de estas metodologías perdure en el tiempo debemos gestionar la tensión de los equipos.

6. Métricas: “la potencia sin control no sirve de nada”

Estas metodologías tienen una gran potencia, son capaces de que equipos bien motivados obtengan resultados impresionantes en plazos realmente pequeños. Pero toda esta potencia no está reñida con el control. Las metodologías ágiles nos animan a medir, analizar y mejorar de forma continua.

7. Calidad, calidad y… calidad

La calidad es el negocio de todos los días. Aumentar la velocidad de entrega, gestionar las estimaciones de forma incremental o tener un equipo auto gestionado no conllevan dejar de lado la calidad. En las metodologías ágiles es muy importante entregar productos rápido, pero también entregar productos que funcionen, que hagan lo que tienen que hacer de forma eficiente

8. Sigue la metodología con rigor

En las metodologías ágiles hay muy pocas reglas, normas o productos. Es importante seguir la metodología con precisión, sobre todo al inicio. Es mejor no cambiar nada (o casi nada) antes de tener experiencia. Si algo le resulta extraño, tenga un poco de paciencia y dele una oportunidad.

9. Realiza revisiones y ajusta la metodología

En cuanto tengamos un avance significativo en el uso de las metodologías ágiles podemos plantearnos realizar ajustes sobre las mismas. Es importante hacer revisiones o retrospectivas que le permitan ver que funciona y que no dentro de su organización y hacer los cambios que sean necesarios para ajustar la metodología a su cultura, estilo y necesidades, pero siempre después de haber probado con los modelos estándar.

10. Extrema la visibilidad

Una de las claves más importantes en el éxito de las metodologías ágiles es la visibilidad. En algunas organizaciones esta implantación se hace “a escondidas”, sin apenas visibilidad, casi como si diera vergüenza aplicar este tipo de herramientas. Es importante que este tipo de implantación tenga visibilidad, sea abierta y pública, para que toda la organización pueda ver qué se está haciendo, cómo se está haciendo y que se ha conseguido con su utilización.

11. Gestiona las expectativas

Muchos equipos y organizaciones que se inician en este camino creen que todos sus problemas se solucionarán por arte de magia, que el cliente ya no cambiará de opinión, que los productos ya no tendrán defectos, que ya nunca pasará nada “desagradable” en el proyecto. Las metodologías ágiles se adaptan muy bien a entornos cambiantes y estresantes, pero no solucionan todos los problemas. Gestionar las expectativas de los equipos, de los clientes, de la dirección es importante para tener éxito en la implantación.

12. Selecciona las herramientas adecuadas

Utilizar una herramienta de apoyo en el uso de las metodologías ágiles facilita la implantación de las mismas en las organizaciones. Tener un soporte centralizado para compartir la información, para medir los avances y mantener el control del proyecto es muy importante. Gracias a la herramienta adecuada los equipos van a poder trabajar de forma autónoma a la vez que la organización puede mantener el control sobre el progreso, los gastos e ingresos del proyecto, los esfuerzos, etc.

tomado de: https://www.itmplatform.com/es/blog/12-claves-para-implantar-las-metodologias-agiles-con-exito/